Reflejando sobre los seminarios de We Care

Por  LARRY WEST

Seminarios de fin de semana empiezan el viernes por la tarde, continúan todo el día sábado, y finalizan el domingo después de los servicios. Son ambos instructivos y traen avivamiento. ¿Cómo afectan a los miembros de la congregación? Es mejor descrito por el reporte de  Tom Payne. ¿Acaso será de beneficio efectuar semejante seminario donde asiste? Cuente con nosotros.

Por  Tom Payne
Ministro de evangelismo, Madison Street Church of Christ, Clarksville, TN

El fin de semana finalmente llego. Estábamos fuertemente promoviendo nuestro seminario We Care animando a nuestros miembros en atender, también mandando cartas a congregaciones cercanas. Oh si, les hicimos invitación pero... ¿vendrían? Como la mayoría de las congregaciones en América nos encontramos en crisis, no conocemos como compartir el evangelio. ¿Sera posible que un seminario de We Care prenda esa llama de pasión?

Al final del seminario le comentaba a  Larry lo que ese fin de semana significaba y me pidió que escribiera estos pensamientos. “En reflexión veo y medimos los resultados de la siguiente manera.” Primero asesorando los números, segundo y aun más importante, podemos ver el impacto en los corazones de nuestros miembros. Ahora Larry se fue, la pregunta viene, ¿qué influencia recibieron esos corazones? ¿Cuál es el sentimiento? ¿Qué tendrían como disposición hacer? Seria esto como "los campamentos." Donde regresamos todos animados y emocionados, pero después de algunas semanas todo regresaría a lo "normal"! A esa pregunta solo el tiempo nos dará la respuesta.

Empezamos el viernes por la tarde con 192 personas en asistencia, y de ese grupo una gran parte estaba representada de nuestros hermanos de otras congregaciones. Algunos tuvieron que viajar  más de una hora para estar con nosotros. Peggy, Esposa de Larry, me dio a conocer que por lo general 10% a 25% de los que se reúnen el domingo por la tarde llegan a asistir un seminario. Poro el caso nuestro dio aproximadamente 35% en asistencia, eso nos complació. La sesión del sábado produjo 160 en asistencia y era claro, para ese entonces, que corazones estaban siendo conmovidos. Mientras Larry hablaba apasionadamente se mostro convicción en nosotros, un avivamiento de voluntad en el corazón del pueblo de Dios. Buenas personas razonaban, oraban, cuestionaron sus prioridades, escudriñaron sus propios corazones. El sábado por la noche, Larry pidió a la congregación que pasaran al frente, arrodillarse y pedir a Dios en oración su bendición a nuestro esfuerzo. Fueron muy conmovidos. Había convicción y se sentía de parte de mucha gente buena. Dios nos dio humildad. Así fue que el domingo en el sermón, hubo 24 que pasaron al frente pidiendo a Dios en respuesta.

¿Sera que ese seminario era lo que necesitábamos para centrarnos? Entenderíamos lo que se requería para restaurar nuestro esmero?

Tal vez lo que más conmovió después que se había ido Larry fue lo siguiente. Mientras éramos  "solo nosotros" el domingo por la noche varios de los varones se les pidieron que hablaran acerca de lo que el seminario les significo. Esto provoco tiempo de reflexión y confesión para muchos de nosotros. Esto eran sus perspectivas, de sus corazones. Escucha algunos de los comentarios que ofrecieron. ¡Esto verdaderamente fue poderoso!

El primer hermano compartió, "Este fin de semana fue de bendición para mí." Nos dio a conocer como sus padres se convirtieron a la iglesia, una iglesia que crecía en los 60's, una iglesia que exhortaba a ser evangelista. El, siguientemente decía, "Pero en los  70's y 80's ¡perdimos eso!" Y luego agrego, "Esto me dio convicción. Me dio un modelo de lo que Dios realmente quiere, aparentemente se ve maravilloso como uno sirve a Dios, pero si uno refleja sobre esto. Yo, aparentemente hacia lo que un Cristiano debe de ocupar en hacer, pero una parte enorme de mi faltaba. No estoy activamente compartiendo mi fe con otros." El concluyó diciendo, "El diablo nos segó. Estábamos ocupados siendo buenos cristianos, pero no en hacer la voluntad de nuestro Dios."

Otro comentaba, "Si nos emocionamos acerca de nuestra propia salvación, ¡ya no cabríamos en esta congregación!” El nos animaba a usar  el programa de We Care, como los videos en esta página de internet, por ejemplo la libreta de estudio que se puede imprimir en materiales gratuitos, y el We Care “Camino a la Salvación” diagrama a seguir. Luego el dijo, “¡Si se puede!" Otro comentaba, un joven activo de los estudiantes universitarios, dijo, "Yo crecí aquí y nunca he visto que nos reuniéramos, arrodillándonos en oración, y orar unidos." ¡Lo vi este fin de semana! El dijo que gustaría ver un poster o anuncio enseñando la muerte sepultura y resurrección de nuestro Señor Jesucristo recordándonos a nosotros de nuestra misión.

Otro hombre nos hablaba y confesaba que él y su esposa eran fieles en aportar trabajo en misiones lejanas. Después de estudiar cuidadosamente Romanos 10, nos dijo que llego a la conclusión que Pablo hablaba de trabajo a nuestro alrededor. Si, ganar almas aquí localmente. "Nuestro esfuerzo misionero debe incluir lo que tenemos a nuestro alrededor," el añadió. El concluyo su comentario diciendo “¡nuestra preocupación por la salvación de los demás es una preocupación traducida a acciones! ¡Solamente preocupación sin acción es insuficiente!"

Añadió otro al comentar, "Mi cristianismo estaba estancado – el seminario me reta y reconozco haber perdido mi pasión por las almas perdidas." El allí tenia anotado algunas cosas que dijo Larry y el nos compartía: "Dios quiere almas, y si le amamos, le damos lo que Él quiere." También nos recordaba de otra cosa que dijo Larry: "Se nos olvida que el infierno es verdadero, que es caldera y tortura eterna." Nos concluía diciendo, "Podemos hacer algunas de las cosas que hemos aprendido, pero sería mucho más fácil si las hiciéramos juntos."

Para terminar, reserve el testimonio que más nos llego al alma. Uno de los ancianos nos hablaba de su corazón y nos dio ejemplo al pasar al frente pidiendo oraciones para tener valor en compartir el Evangelio. Escuche las palabras de su corazón: "Mi esposa me preguntaba a quien íbamos a invitar a venir. Yo le dije (nombres de recién convertidos) y me contesto ella, ¡No, no! “¿A quién vas a invitar para compartir el  Evangelio?" El proseguía a decir, "Yo necesito de lo que pronto voy a decir. No te puedo cambiar. Espero servir como ejemplo para animarte, pero no te puedo cambiar. Soy la única persona que puede cambiarme a mí, y yo necesito cambio. Este fin de semana me sirvió a recordar. Se me recordó de cosas que yo ya sabía. Nuestra misión es la misión del Señor Jesús. La manera que Larry nos reto este fin de semana… su valor para compartir el Evangelio, su pasión para servir a Jesús, su urgencia para no desperdiciar el tiempo o las oportunidades, la manera que comprometía su necesidad por compartir el Evangelio… Larry West me incomodaba. Me hizo reconocer que cambié el verdadero Cristo por uno a mi comodidad. Bueno ¿a qué comodidad me refiero? me da pena admitirlo. ¿Acaso cuando estudia del apóstol Pablo no reconoce? El recibió golpes, perduro cárceles, sufrió náufragos, y se le dejo por muerto apedreado. ¡Eso es un nivel de comodidad! ¿Ojala que no estoy a punto de apenar a alguien? Yo no puedo levantarme del sillón en donde me encuentro viendo televisión. Estoy tan ocupado que realmente no tengo tiempo.” Allí todo mundo guardo silencio. Después, el continuaba, "todo el fin de semana pensé en algo que me llevaría a la tumba, y de ello me avergüenzo. Yo vi a mi hermano muriendo por un año de cáncer, sin haber recibido salvación, y yo nunca compartí el Evangelio con él. Yo no provengo de hogar cristiano. Si no hubiera sido (por los padres de mi esposa), yo no hubiera escuchado el evangelio. Aparte tengo otros hermanos y hermanas en la carne y necesito de sus oraciones de tener la urgencia que tiene Larry West, que tenga el valor que él tiene, que tenga la pasión que él tiene para que otros no mueran a mi alcance sin haber compartido si quiera el Evangelio con ellos."

Al estar escribiendo esto, hable con el mismo anciano en una llamada por teléfono y con gran entusiasmo me relataba, “¡Hice la pregunta hoy!" Dijo él "que era tan fácil" tuvo la oportunidad de citar a una persona con quien trabajaba y su esposo. ¡Estoy preparando materiales de We Care en preparación para compartir el evangelio con ellos!

El lunes después del seminario 43 personas asistieron el entrenamiento We Care por la tarde. Era tiempo de convertir nuestras convicciones en acciones. Estos incansables obreros del Señor habían invertido su tiempo todo el fin de semana en el seminario, y hoy lunes se reportan para servir. Una semana después el lunes por la tarde se volvieron a reportar para el entrenamiento We Care … ¡y que creen! ¡Ya había dos nuevos cristianos que recién habían obedecido el evangelio! Oh, Si  Dios se mueve entre nuestros corazones! Oren por convicciones mas y mas profundas! ¡Señor, concede nuestras nuevas convicciones!