6-20-2010

Amados hermanos en Cristo:

Hoy me encuentro pensando profundamente de la experiencia que me toco vivir en Panamá, resulta que el hermano Calzadillas de la congregación de la 61 y Ector en Odessa TX me invito a Panamá para ser el traductor de un ministro americano Tim Dodds que iba rumbo a el bosque de Derion, el llevaba de la Iglesia de Cristo de Midland Tx un grupo de jóvenes que iban a ayudar a construir un edificio grande de la Iglesia de Cristo en lo más profundo de la selva. Se trataba de ir a la jungla de el bosque de Darién entre las tribus de los Envera.

Tuvimos una junta y hablaron de una serie de vacunas que era necesario efectuar para evitar enfermedades comunes de esa parte del mundo, estas eran varias y a lo largo de semanas para fortalecer el sistema de inmunidad, también la compra de varios artículos que serian necesarios para soportar las duras realidades de la selva.

El primero de Junio aterrice en la ciudad de Panamá por primera vez en mi vida hasta allí no era una experiencia extraordinaria para mi puesto que ya había estado en Pinares del norte 2005 con Roberto en Guatemala, y con Pedro Salvador Batres de la congregación que se reúne en la colonia Nueva Libia en Managua Nicaragua, o con Henry Yánez en el 2009 en Imbabura Ecuador. Todo cambio cuando llegaron el resto de los miembros del grupo y nos empezamos a organizar, llego Kim y su esposa y traían un Mitsubishi SUV diesel que estaba ultra maltratado, luego llego una camioneta 4x4 Diesel Toyota 2005 que traía golpes por todos lados y un aparato para que el motor pudiera respirar sin inundarse que llegaba hasta la parte más alta de la cabina, y sin decir mas todas las otras naves eran iguales. Pues en ellas  emprendíamos el viaje a las nueve de la noche y eso era tomado en cuenta que me levante a las seis de la mañana para subirme al avión, y viajamos por carreteras indescriptibles hasta las seis de la mañana del siguiente día para emprender un viaje hacia arriba o contra la corriente en un rio por diez y media horas más expuestos al sol y la lluvia una y otra vez sucesivamente en cuarenta grados  centígrados con la humedad a 90% y si eso fuera poco a estas alturas ya podía contar por lo menos 100 bichos chupándome la sangre sin ser afectados en lo más mínimo por  la  alta tecnología del inservible repelente off, y si eso fuera poco el tener que enfrentar esa realidad el amigo que llevaba un palo largo para medir la profundidad del agua para que no se destruyera la elice de el motor fuera de borda que nos propulsaba, cuando habíamos avanzado ya ocho horas por el rio a causa de que era menos y menos profundo, también la vegetación empezaba a engruesar y el amigo se la pasaba con un machete cortando de vez en cuando la vegetación para poder dar paso y como consecuencia caían arañas y todo tipo de bichos en la canoa donde íbamos. Y que me caí una araña atrás en el cuello de la camiseta y me empieza a picar y mi reacción fue tirarme de espaldas al suelo de la canoa y tratar de aplastarla frotando mi espalda bruscamente, para eso escucho, "Cálmate nos vas a voltear y no va a ser la araña que te pica si no el cocodrilo o una serpiente venenosa que nos acaba aquí",  Créanme que se me olvido las arañas y me puse a admirar a las serpientes y los cocos. Por cierto yo no era el único que estaba asustado. Me acompañaban treinta más hombres y mujeres que íbamos a ayudar a construir un edificio nuevo de la Iglesia de Cristo.

 

 

A lo largo del viaje los que tenían tiempo viniendo como Tim Y Kim nos explicaban que era extremadamente esencial no beber el agua del rio, a pesar del peligro de lo antes mencionado, era necesario mojarse para sentir alivio del calor extremo. Llevábamos bastante comida y agua potable puesto que en viajes anteriores los que habían cometido esos errores se enfermaron violentamente. Así que nos aferrábamos a cada palabra de cautela que se nos dio porque contaban de historias como las de lo que sufrieron los Franceses cuando escarbaban el canal de Panamá y como les costó la vida a muchos de ellos.

 

 

A lo largo de todo el viaje vimos que la gente vivía en diversas aldeas a lo largo de los muchos y diversos ríos que se encuentran por allá, finalmente llegamos a nuestro destino, la aldea de la tribu Envera, nos recibieron con gran entusiasmo una gran cantidad de niñas entre cinco y diez años de edad los cuales cantaban y bailaban en su tradición algo realmente formidable, pronto toda la gente vino a saludar y a ayudar con las cosas y fue cuando conocí al  ex jefe de la aldea que por nombre se le conocía como "George" es muy amigo de Kim por cierto era quien conducía la canoa y también el que me ayudo a reconocer que mi encuentro con doña araña le podía salir cola. Uno nunca sabe con quien anda.

Al entrar en la aldea fue notorio que se trataba de vivienda hecha de lo que se acostumbra por allá, resulta que las chozas son de palma y no tienen ventanas o puertas están a la intemperie y sin protección alguna contra los insectos, también están elevadas un piso para evadir por ejemplo a los animales silvestres que suelen entrar de la jungla por el olor de la comida de noche, tigre, chango y el muy peligroso jabalí sin contar a las diversas serpientes que abundan por allá. Después de alguna orientación de donde iban a hospedarse la mujeres y con qué protecciones  como ya se pueden imaginar, la costumbre de por allá es casarse a los doce o trece años de edad y empezar sus vidas, y con algunas americanas de 17 años de edad posiblemente había la posibilidad que saliera de la selva una fiera humana de las aldeas de alrededor.

Los que ya habían vivido esta experiencia previamente, obviamente sabían a qué atenerse y tenían por ejemplo luces de L.E.D. rojas (que no atraen a los insectos) montadas en sus cabezas para tener el uso de ambas manos para colgar sus macas donde pasarían la noche descansando. Y yo con una lámpara de mano del último grito de intensidad (para supuestamente ver bien) se me rogo que la apagara antes que descendiera sobre todos una de las diez plagas! Esa noche yo maravillaba el escuchar como algunas de las mujeres lloraban cuando aun con tanto cansancio de tanto viajar no conseguían el sueño a causa de la comezón. Mi mente me llevaba a pedir emprender el viaje de regreso lo más pronto posible en la mañana, o ¿sería la primer campaña que contaría los días en revés como cuando cuentan el despegue del cohete 9,8,7,6... ¿qué vergüenza, donde esta mi confianza en Dios?, repetía "todas las cosas las puedo en Cristo Jesús quien me fortalece".  Estaba yo vestido envuelto como tamal con una sabana adentro de una maca muriéndome de calor porque no soplaba nada el viento, bañado en repelente de dos diferentes marcas y aun así con claridad escuchaba los mosquitos que sin problema picaban por abajo traspusieron de las aperturas de la hamaca, ¡estos atravesaron la sabana y la ropa y mi alma!

Vivir un minuto a la vez, finalmente a las dos de la mañana bajan un poco las temperaturas y el cansancio vence los parpados, los jabalís a la distancia hacen sus fechorías peleando y gritando finalmente consigo el sueño, cuando no uno sino dos insoportables gallos empiezan a las tres de la mañana! ¡Chacarrachaca!,  ¡y que les contestan todos los demás gallos de la aldea, para colmar, todo el resto de la santa noche!

Si a las 6 de la mañana tienes a todo mundo haciendo sus quehaceres, porque aprovechan el fresco y allí me tienes desayunando con todos y tomando café un corto devocional una oración y presto antes del aseo personal y te peines el pelo ya te encuentras mesclando cemento poniendo formas y cargando costales y mas costales de cemento. Agua quiero agua, esta al tiempo es de garrafón y todos beber de la misma taza. Después de beber se te sale todo por los poros que a estas alturas parecen más a pequeños volcanes de donde surge sudor y sangre. Tengo que admitir que llega uno a casi entrar en éxtasis solamente rascándose. o si rascándose, rascándose, y rascándose.

Luego cuando aprieta el calores finalmente se anima uno a ir al rio, a refrescarse, o digo a peligrarse, me cuenta Gorge que en esa aldea todo mundo tiene un tío, sobrina hermano nieta padre o madre que se les murió, como puedes ver pocos conocen a alguien que se les haya muero por causa del cocodrilo o el tigre o la araña venenosa, o también el chango gritón, un jabalí, ya sea que huyendo del jabalí te pases de listo y te subes a un árbol y allí te reciba bien un chango silvestre seis veces más fuerte que tu, o antes de llegar te envuelvas en una de las miles de telarañas de las cuales cierta arañita que si te pica entras en parálisis promediando tres y media horas y si no te llevan  cargando tus amigos a reposar tranquilamente en tu hamaca, pues en vida y probablemente aun consiente el jabalí empieza a cenar. No lo que más teme el hombre local es una pequeña serpiente verde que es cien por ciento mortal, lo malo es que duras dos días en morir, y es tan fuerte su veneno que aunque te muerda en el hospital por decir me cuentan, no tienes más de un diez por ciento de esperanza. Y esta le gusta estar junto al rio para refrescarse junto a usted.

Todos trabajan las horas del día, normalmente los hombres cortan racimos de plátano para exportar, u otras cosechas que se dan en el área, algunos producen canoas o vivienda, otros llevan estos materiales por el rio para comerciar para las necesidades de sus hogares, mientras el trabajo de la mujer no es menos, ellas frecuentan usar el machete para limpiar frecuentemente alrededor de sus propiedades puesto que llueve diariamente y frecuentemente y es necesario evitar que la jungla envuelva la aldea rápidamente, porque es justamente eso que despoja los animales peligrosos. Ellas también cuidan los niños pequeños y consiguen los alimentos que preparan y se la pasan en limpieza de sus hogares.

El gobierno Panameño pone escuela básica fosas sépticas para promover la higiene y agua potable en un tinaco grande que con bomba produce agua para todos, también ponen banquetas cancha de futbol y básquet bol entre muchos otros servicios a la comunidad indígena, ellos son protegidos por el gobierno y las naciones unidas como un tesoro cultural. Solo hoy una carretera que lleva a estas regiones y es cuidada por el ejército y policía panameña. De hecho esta esto situado a pocas millas de Colombia y la carretera única y la jungla sirven como barrera para evitar el transporte de la droga de Colombia, pero si han habido encuentros con los guerrilleros conocidos de Colombia los FARKE que huyen de su propio ejército cruzando frontera con Panamá. Realmente no hay nada que evite que estos guerrilleros desciendan sobre estas aldeas excepto lo que temen que haría el gobierno panameño al darse cuenta de algún abuso y lo que dispondría hacer como represaría.

No todos los que gusten ir pueden, se necesita permiso y realmente poco es el que anda en estas regiones, no es lugar turístico ni hay comodidades. También hay interés en mantener las culturas que se dan aquí pero no hay inconveniente de parte de Panamá que se predique la palabra de Dios. La Iglesia de Cristo ya tiene diez años evangelizando aquí y en otras aldeas también pero hay muchísimo trabajo aun que hacer, por lo pronto ya se ha bautizado la mayoría de los que son Envera, pero ellos representan realmente un porcentaje bajo de la populación de estas regiones, y con toda honestidad falta realmente mucho que enseñar de la palabra de Dios.

Cuando se dieron cuenta que yo fui mecánico automotriz a lo largo de mi vida no duraron en pedirme de favor que les ayudara a reparar plantas eléctricas que usan para abanicos eléctricos y un teléfono satélite que comunica con el exterior para los pedidos de las tiendas que abastan el mercado, sin mencionar las televisiones satélite, los motores fuera de borda y los tractores que usan para la cosecha. Por lo pronto no hay carreteras que entren en estos rumbos pero en cierta temporada  los más audaces pilotos de 4x4 con la ayuda de un buldócer han  llegado a tener camino de terracería hasta que la lluvia y los ríos lo impiden.

Tengo invitación exclusiva extendida por varios de los varones que gustarían mi regreso lo más pronto posible para efectuar una enseñanza en reparación de motores, hay realmente una sed espiritual profunda de saber más de la palabra de Dios, y ya van cuatro veces que se toman la molestia de comunicarse conmigo por teléfono expresando su gratitud por la visita y gustosos de que vuelva, pero económicamente no hay apoyo para poder lograrlo a estas alturas. Es difícil negar que uno lo piensa mucho por causa de lo previsto, pero quiero expresar que servir a Dios primeramente en esta situación tiene gran bendición, la gente que conocimos es verdaderamente fina y de muy buena disponibilidad, y estoy seguro que quien haga esto recibirá múltiples bendiciones en esta vida sin mencionar la que sigue, realmente es atrayente como Dios pone interesante proporción porque no es fácil encontrar donde sembrar fundamento bíblico donde ningún otro hombre lo ha hecho antes.

Su servidor Hno. Marco Señoret

 

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